US OPEN 2002
Por Eduardo A. Poza
"El Maestro no tiene porqué retirarse si aún disfruta en la cancha; sus ases, su derecha, su volea y sapiencia pueden dictar cátedra aún. La gente espera más Sampras vs. Agassi (...) Los amantes del tenis no critican ni piden retiros absurdos, que los grandes se vayan cuando lo deseen, tienen aquella potestad absoluta cercana a aquellos reyes que reinaban como dioses y eran venerados por su sola presencia y magnificencia". (Tenis Iberoamericano, US Open 3, 28/8/01).
¡DIOS!
Decía Aristóteles en su "Política": ...el hombre que llega a su perfección es el más excelso de los animales"...
Después del magnífico espectáculo de la final del US Open, Pete Sampras puede estar pletórico de felicidad y muy tranquilo.
Sampras deidad moderna. Simple, lógico pero con espíritu. Perfecto, máximo por sobre todos e histórico. Sabio griego y temple guerrero.
Éxito y retorno.
Excelso y animal tenístico. De raza inextinguible, Fénix feliz.
Mito de origen griego divino que siempre vuelve indefectiblemente.
Pete se convirtió en aquello que algún día fue: el mejor.
Como relata el gran Tácito,ese Fénix se convertía de nuevo en águila y transportaba con sus garras poderosas el nido con los restos ceníceos del ave muerta hasta un templo, en Heliópolis dejando el nido sobre el altar del Dios Sol. Allí se conformaba de nuevo todo volvía a efectuarse el ciclo mitológico.
Esa bestia era sumamente inteligente. Sabía cuando llegaba su hora y conocía también que solo en la existencia humana podía existir un 'Ave Fenix'. Por eso cuando intuía que le llegaba la hora de la muerte, construía un nido con la corteza de los árboles más olorosos y batía poderosamente sus alas hasta que se perpetuaba su inmolador sacrificio bajo las hambrientas llamas.
Entonces el ave que moría después de tanto lidiar con el tiempo para volver a nacer estaba destinada al éxito. De allí que Fénix y Sampras signifiquen también una persona única en su especie, algo o alguien que vuelve indefectiblemente pese a todo.
Y Pete Sampras volvió para regalarle al mundo otro título de Grand Slam, en número 14, lo que nadie jamás logró.
Además ganó en su patria, vocablo que viene de Padre. Y padre será pronto. Allí está su mujer en triple abrazo, esperando un hijo que será legado y que correteará con Jaden Gil Agasi cuyo padre que también es un grande dejó todo en el combate.
Agassi tendrá para su niño relatos asombrosos de sus lías con Sampras. A veces Andre ganó, otras perdió. Pocos mirarán las estadísticas. Los números son fríos. Los recuerdos son templados y las emociones calientes.
Sampras y Agassi marcaron a fuego la era del tenis moderno. Todos quieren más. Muchos desean verlos pronto en otra épica lidia. Solo Dios sabe cuando será y si se volverán unir en un match.
Estos jóvenes a los cuales nimios escribas sentenciaron como "viejos" cargan en su bolsos recuerdos indelebles, han hecho grande al deporte y el Tenis les debe su mejor historia.
LA FINAL: "EL PARTIDO"
Y finalmente fue el partido del año.
Pete Sampras(17) se llevó su 5º US Open, tras ganarle a Andre Agassi(6) por 6-3, 6-4, 5-7 y 6-4 en 2 hs.. y 54 minutos de juego.
Este fue el 34º enfrentamiento entre ambos con 20 triunfos para Sampras y 14 para Agassi.
En este match Sampras logró quebrarle el saque a su rival 4 veces y Agassi lo hizo en 2 oportunidades, a diferencia del duelo de cuartos de final del US Open del 2001, llamado "el match perfecto" donde no se quebraron nunca el saque.
Pete Sampras comenzó sacando y arrasó con su servicio. Subía y cerraba bien los puntos y lució más rápido que Agassi, a quien le costaba seguir la perfección de su contrincante.
En el 6º juego Pete salió a presionar a un errático Agassi, tras una espectacular devolución de revés cruzada y Agassi tiró el passing fuera para perder su servicio.
Con 5-3 Sampras sacó para set pero un par de imprecisiones lo hicieron pasar de set point a punto de quiebre a favor de Agassi. Sin embargo su espectacular servicio volvió a decretar amplias diferencias y con un as de 2º saque, revirtió la situación, para luego subir a la red y con una maravillosa volea de revés llevarse el set en solo 29 minutos de juego.
Agassi no encontraba la fórmula para no ir detrás de lo que Sampras proponía, su devolución no conseguía hilvanar un alerta en Sampras que estaba muy cómodo en lo que mejor sabe hacer. Sus derechas cruzadas hicieron estragos en el lasveguiano. Quebrando en el 1º y 7º juegos se puso 5-2 arriba en el marcador luego de que Agassi mandara dos bolas no comprometidas fuera.
Pero el juego siguiente tuvo una gran calidad y mucha emoción, allí comenzó a gestarse la lucha esperada, con Pete "mas humano" en su servicio y Agassi más "Agassi" en su devolución.
El esposo de Steffi Graf se puso 15-40 tras dejar Sampras una bola en la red. Allí el gran sacador lo levantó con potente servicio y certera volea. Nuevamente Agassi consiguió el break y tiró un globo que Pete mandó fuera por poco, pero que hizo estallar como nunca antes a los miles de fans que celebraban la prolongación del set.
El 9º juego fue excelente, bien jugado y al límite de lo eufórico, Agassi tras dura lucha lo consiguió ganar para ponerse 4-5. Sampras salió luego para ganar el segundo parcial con tanta confianza que inició el camino con un increíble as de 2º saque y lo cerró con otro que orilló los 200 km. por hora en poco más de una hora de partido.
En el tercer set Agassi logró acercarse a su habitual juego de fondo, ganó precisión y sacó mejor.
En el 6º juego Andre Agassi dispuso de dos breaks, pero Sampras los levantó agónicamente con su buen servicio para empatar 3-3.
El 10º juego fue precedido por una impresionante ovación del público, muchos saltaban en sus asientos y otros agitaban banderas, es espectáculo seguía creciendo en el nivel del juego. Los tantos se hicieron más largos y disputados. El match se emparejó y Agassi era invitado desde las gradas por las gentes a ganar el set.
Tras cinco iguales y dos ventajas favorables Agassi basándose en su formidable devolución y sus passings cruzados logró el ansiado 'break' tras un largo y emocionante juego que duró más de 10 minutos. Agassi se llevó el set tras pegar ante una devolución de revés a los pies un furibundo saque de Sampras que dejó la bola en la red.
La algarabía desde lo más alto del estadio hasta las plateas bajas envolvía a los protagonistas que en sus sillas trataban de mitigar el cansancio y ordenar sus ideas para un nuevo y excitante set.
Agassi comenzó sacando el parcial y se mostraba más rápido. Sampras mostraba el recibo del impacto causado al no poder forzar un desempate en el set anterior. Parecía que Andre Agassi tomaría la delantera para la hazaña de un quinto set. El calvo americano devolvía mejor que nunca y Pete tenía serios problemas para cerrar sus juegos con el saque desde el lado izquierdo de la pista.
En el cuarto juego Agassi tuvo oportunidades para quebrar, pero Pete nuevamente caminando por la cornisa se jugó en la red y lo levantó para ganarlo luego con perfecta volea.
La rivalidad estaba instalada en la final más esperada por el público local. Transpiraban, corrían, frenaban, respondían por milímetros y los dos mostraban que querían ganar.
En el 8º juego Sampras zozobró con dobles faltas pero luego corrigió con un maravilloso as desde el lado crítico, el izquierdo, el de la ventaja y así igualó en 4 el marcador.
Pero en el 9º Pete Sampras que parecía más cansado que su adversario salió muy decidido a terminar el histórico pleito. Con una buena derecha puso a Agassi 0-30, pero el carismático tenista lo levantó con garra admirable. Luego cometió una doble falta y le dio la oportunidad de quiebre a Sampras que no concretó ante un preciso revés paralelo de Andre. Este juego fue una maravilla, un canto al tenis, levantó otro punto de quiebre y pasó de ser perseguidor a acorralado. Sampras le apuntó a los pies con una soberbia devolución y finalmente consiguió minar el saque de su rival.
Allí estuvo, en ese infartante game el triunfo a la constancia, a la perseverancia. El triunfo del método por sobre la improvisación. Sampras no dejó pasar la oportunidad. En el momento justo del match: preciso, certero, sentenció cual autoridad suprema.
Con 5-4 Sampras sacó otra vez inmejorablemente. Ganó el 80% de los puntos con su primer servicio. Metió 33 ases y 18 saques ganadores. Volvió a poner un as de 2º servicio y con 40-15 fue a buscar la gloria con su mejor volea de revés.
Se tomó la cabeza, abrazó a su compañero de tantas luchas, buscó a alguien con su mirada. Dejó todo hasta su habitual mesura, saltó las vallas y caminó entre la plebe. Se mezcló con los mortales que le abrían paso, siguió buscando y por un momento se perdió. Pero el no suele hacerlo siguió caminando hasta que se encontró con su esposa. La abrazó, la besó y allí recién se sintió campeón.
Antes del match había mencionado la importancia de su familia y de su mujer para salir a flote cuando muchos le seguían preguntando por el retiro, a mediados de este año.
Este fue el 5º título para Pete Sampras en el Abierto de EE.UU. Sampras iguala así la marca de su compatriota Jimmy Connors. Pete ganó en 1990, 1993, 1995 y 1996, y con 31 años, se convirtió además en el ganador de más edad del US Open desde el australiano Ken Rosewall en 1970, con 35 años.
Pete Sampras ganó "El Clásico" como él mismo lo llamó tiempo atrás y es verdad.
Tanto Sampras como Agassi siguen dando clase y qué clase...
Eduardo Poza
SERENA CAMPEONA EN FAMILIA
La final del US Open femenino entre las hermanas Williams no tuvo la emoción de los partidos precedentes de semifinales de caballeros.
Hay quienes dicen que las hermanas le hacen mucho bien al deporte y otros que sostienen lo contrario, que quitan interés por su obvia superioridad ante el resto.
Aunque estas opiniones contrarias se cosechan más fuera de los EE.UU., la prensa en general y los más importantes mensuarios tenísticos estan orgullosos de estas buenas hermanas.
Venus y Serena en los últimos dos años han superado en portadas de diarios y revistas a cualquier tenista masculino norteamericano.
Otros comparan este duelo familiar con aquellos memorables entre Evert-Navratilova, Seles-Graf o Graf-Hingins.
Pero lo cierto que estas finales entre hermanas no son lo mismo que aquellas batallas entre aquellas campeonas.
Un sondeo que realizamos en dos ciudades simultáneamente México y Bs. As. sobre 175 personas, dio el siguiente resultado: el 79% de los encuestados había visto al menos una de las semifinales de caballeros y sólo el 47% observó la final entre las Williams, en cambio el 56% vio al menos una de las semis femeninas. No tomamos ciudades de España, por lo avanzado de la hora allí. Sin embargo tanto la final entre las Williams del 2001, como la de esta ediciónsuperaron todos los récords de audiencia en loe EE.UU.
Siempre sobre estos partidos entre Serena y Venus existe la sospecha entre los observadores de que los matches están arreglados o demasiado armados por el padre de las niñas.
Lo cierto es que Serena Williams volvió a demostrar porqué es y será por varios meses más la número uno.
Serena venció a Venus por 6- y 6-3 en 1 hora y 12 minutos de juego, 3 minutos mas que la final del año pasado.
Desde el arranque Serena se mostró más cómoda y segura. Sacó bien, pegó claramente mejor que su hermana y además tuvo resto para algunos lujos.
Venus, que jugó con su mano derecha vendada por una molesta ampolla, volvió a mostrar las lagunas de los últimos partidos de este torneo y no logró sacar con habitual nivel, cometió 10 dobles faltas a lo largo del match.
Si bien ambas se quebraron el saque, Venus sólo lo hizo dos veces, pero Serena lo consiguió en 5 oportunidades.
En el segundo set la lucha desde el fondo fue ampliamente ganada por la menor de las hermanas. Venus estuvo muy errática con su derecha y no lució con su reveses que fueron muy irregulares.
Serena apuró cuando quiso a su hermana y así se llevó su tercer título de Grand Slam de la temporada, todos ante la misma rival. Con esta derrota Venus perdió el invicto que tenía desde la final de este año de Wimbledon donde había caído ante su hermana menor.
Serena es la octava jugadora de la historia que gana tres torneos importantes en la misma temporada. Para Venus fue su tercera final consecutiva en el US Open. Este es el segundo título para Serena Williams que tras esta victoria igualó en 5 el historial de enfrentamientos con Venus.
El match fue nuevamente televisado en horario central por las cadenas estadounidenses y volvió a tener cifras espectaculares de audiencia. La CBS estimó que sólo en territorio americano la audiencia superó los 23.000.000 de personas record absoluto, superando la cifra del año anterior que había sido record(27,0 m.).
Las Williams han generado un boom fantástico y la USTA(Asoc. de EE.UU.) ha realizado un magnífico trabajo de desarrollo del tenis en el país con la imagen de las hermanas. La cantidad de niños de raza negra que se han volcado al tenis sigue en aumento. Todas las cifras en referencia al tenis en los EE.UU. son de un sostenido crecimiento.
El tenis crece, como crecieron Venus y Serena.
A Venus de niña le gustaba pasear dentro del carrito de pelotas de su papá y Serena lloraba cuando se terminaba el juego.
Ahora Venus, Serena y papá Richard pasean su trofeos por todo el mundo y vaya si sonríen...
La pareja formada por el
indio Mahesh Bhupathi y el bielorruso Max Mirnyi ganaron el título de
dobles masculinos del Abierto de Estados Unidos al derrotar por 6-3, 3-6 y
6-4 a la pareja de los checos Jiri Novak y Radek Stepanek.
La pareja de Bhupathi y Mirnyi, la tercera cabeza de serie, se formó en
junio de este año, aunque ambos jugadores ya tenían una gran experiencia
en dobles, y éste es el primer título de Grand Slam que consiguen juntos.
GASQUET CAMPEON JUNIOR
El francés
Richard Gasquet, de 16 años fue el campeón de la edición 2002 del U.S
Open en la categoría juniors, venció en la final a Marcos Baghadtis de
Chipre por 7-5 y 6-2.
Gsquet fuecampeón también de Roland Garros este año.
HABLÓ SAMPRAS
"Quiero jugar"
A minutos de terminada la final Pete Sampras habló con mesura de su triunfo. Lo vimos relajado, muy centrado y pese a que le recordaron palabras de Rusedski, ni se inmutó.
'De los catorce Gran Slam que he ganado, este es el más grande de todos. El mayor logro de mi carrera. Superar las adversidades y ganar un US Open es muy dulce'.
'Quería volver a estar arriba. Es algo que me prometí a mí mismo. Sentía que me quedaba algún momento de gloria, tal vez un par de instantes, y ello ocurrió.
Sobre Rusedski y la "lentitud de Sampras y "campeón pasado" dijo:
'Estamos hablando demasiado de la persona inadecuada. Dijo lo que dijo y no me afecta', indicó Sampras.
'Este triunfo supera todo. Nunca pensé que nada podría superar lo que sentí cuando gané Wimbledon hace dos años', añadió. 'Este año tuve que luchar mucho, tratando de pasar por encima del tono negativo de la prensa,( -y eso que no lee la sudamericana-) creer en mí mismo en momentos duros es muy importante'.
'Jugué extremadamente bien cuando tenía que hacerlo'.
'Todavía quiero jugar. Amo jugar. Como final de una historia tal vez sería bonito parar ahora, pero todavía quiero competir. Quiero ver dónde están mi cabeza y mi corazón en un par de meses', señaló
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