En la primera manga, Nadal comenzó levemente más
enfocado y quebró en el segundo juego. Mas al siguiente, adoleció de primeros
servicios, Djokovic presionó y logró triple bola de break. El manacorí salvó
una con un as, la segunda con fuerte forehand paralelo. Pero el
español tiró largo desde la base y cedió su servicio, 2-1.
La tarde se presentó algo ventosa, mas los
protagonistas no fallaron por ello y brindaron un maravilloso espectáculo.
El belgradense sirvió y Nadal se mantuvo expectante
siendo muy agresivo con su derecha hasta conseguir doble punto de quiebre.
Djokovic salvó uno con magnifico ataque y definición en la red, y el otro con
un revés muy alto que provocó el error del balear. Luego fue Nadal quien
atacó, atorando al serbio que dejó alta una bola para que el mallorquín la
voleara logrando otro punto de rotura que el belgradense salvó con un as. Con
trabajo, el serbio empató en 2.
La lucha aumentó en intensidad y el balcánico metió
plena aceleración con su derecha hasta conseguir bola de break. Nadal jugó
poco profundo y Djokovic con una furtiva derecha invertida quebró, 3-2.
Djokovic tomó el control del duelo, con grandes
aperturas fue sacando de quicio al español. Nadal en gran parte del set incial
y del siguiente jugó por momentos corto y el belgradense lo aprovechó. El
serbio volvió a quebrar en el séptimo juego y luego, tras un pase a la malla
del balear, y con su saque ganó la manga por 6-2 en 53 minutos.
En el segundo capítulo, tres errores del serbio en
el segundo juego, dejaron al español con triple bola de rotura. Djokovic salvó
una, tras fallar su rival desde la base, y la segunda cuando Nadal marró un
pase de revés. Un gran forehand paralelo dio la rotura al manacorí,
2-0, mientras el estadio, repleto, estalló alabando a Nadal por su esfuerzo y
conquista.
Nadal siguió dando ventajas con su servicio y ello
favoreció al belgradense quien el sábado tras las semifinales, había dicho que
ganaría quien mejor sacara.
El tercer juego fue vibrante. Tras cruenta lucha
Djokovic logró bola de break con formidable derechazo paralelo sobre la línea
lateral. Pero luego el belgradense dejó una derecha en el tejido. Nadal,
firme, zafó pero Nole puso fibra y obligó a correr por doquier a su adversario
en otro largo juego. Un revés a la malla del español dio otro punto de quiebre
al serbio. Nadal lo salvó, pero al fallar desde la base dio otro más al rival.
Djokovic marró por poco un globo y Nadal respiró por unos segundos pues tras
fallar un revés dio la quinta bola de break al serbio. El balear se esmeró y
volvió a salvar la instancia crítica logrando la décima igualdad en el juego.
Una doble falta dio el sexto punto de quiebre al belgradense. Tras un fabuloso
punto, el español falló un smash y Nole quebró.
La acción continuó siendo increíblemente atractiva
con los dos pasando la bola más de la cuenta, desafiándose y esforzándose
hasta el paroxismo.
En el quinto juego, un resto sublime del serbio le
dio doble bola de quiebre. Una doble falta del español dio rompimiento al
blegradense, 3-2.
Sufrió el español en el séptimo juego pues no tuvo primeros servicios
necesarios para un merecido sosiego. Una gran volea del serbio puso el 40-40.
El serbio presionó y tuvo bola de break que el español con un buen saque
borró. Con angustia y ayuda de un espectador que gritó cuando Nole le iba a
dar a la bola, Nadal logró descontar a 3-4. Tras otro juego largo y trabajoso,
Nadal tuvo punto de quiebre. Con un fantástico pase paralelo de revés el
balear quebró y festejó a brazo partido, garganta roja y rodilla al aire, 4-4.
De inmediato, un par de errores del español dejaron a Djokovic con doble punto
de quiebre. Una gran derecha del balcánico, que Rafa no pudo evitar dio el
quiebre al serbio.
Djokovic sacó y tras una espectacular derecha
potente ganó el set por 6-4 cuando se llevaba jugado dos horas y 5 minutos.
En la tercera manga, muy suelto, el serbio llevó de
lado a lado al español y le quebró con un revés cruzado veloz, 2-1. Mas al
juego siguiente un intenso duelo de fondo dejó a Rafa con doble bola de
quiebre. Djokovic las salvó con clase. Con violencia el español jugó invertido
y logró la tercera bola de rotura. Djokovic hizo mal un saque y red, se apuró
y Nadal quebró.
El quinto juego fue un calvario para el manacorí.
Tras varios minutos de idas y venidas, Djokovic con un gran resto tuvo punto
de rompimiento que el español, con fuego en su raqueta, salvó. Mas Djokovic
con un milimétrico drop tuvo su segunda bola de rotura. Un duelo de reveses
dio el quiebre al belgradense, 3-2.
Djokovic sacó y una serie de errores que incluyeron
una doble falta dieron el quiebre al español, 3-3 y la grada ya era una
caldera.
Mas tarde en el octavo juego, el serbio falló por
poco y así el español tuvo nueva bola de rotura que Djokovic salvó con buen
saque. Cada tiro se hizo increíble, los dos enfocados, arriesgando y el
público en permanente ¡Ooohh! de asombro.
Llegado el décimo juego el serbio empató en 5. El
juego siguiente fue espectacular: el balcánico consiguió otro punto de quiebre
con una buena volea. Tras un electrizante combate desde la base, Djokovic con
un revés a la línea de fondo logró el quiebre.
Con 6-5 todo parecía en favor del número uno que
además sacaría, habiéndole hecho perfecto cuando debió cerrar en las dos
mangas anteriores.
El serbio sirvió, quedó 15-30, mas corrigió con buen
tiro desde la base y 30-30. Un error del balcánico dio bola de break al
español. Otra falla del belgradense facilitó el rompimiento y puso el 6-6, y
esperanzas en Nadal.
En el tie-break el balear tomó ventaja de
4-1. Luego el serbio, algo agobiado, descontó a 2-5. Nadal sirvió y un gran
revés paralelo dio a Djokovic acercamiento, 3-5. El manacorí volvió a sacar y
en una fantástica jugada donde el serbio parecía tener el el punto ganado,
Nadal reaccionó y con un revés paralelo se situó 6-3. Djokovic sacó de segundo
servicio y estrelló una derecha en la malla y así Nadal ganó el tercer set por
7-6(7-3).
En el descanso Djokovic recibió un breve masaje en
su espalda.