EL Timing y la Zona
Prof. Oscar Wegner
En el noveno juego del cuarto set, cuando quebraste el saque de Agassi, qué pensabas?" ...
"No estás pensando mucho, es sólo reacción..."
-Pete Sampras, campeón del US Open 2002-
En el US Open 2002, el argentino David Nalbandian y el español Carlos
Moyá, que venían jugando excelentemente en torneos anteriores, perdieron el
timing. Lo que hizo que estuvieran más "apurados" en sus
golpes.
O, más probable, viceversa, se apuraron y perdieron el timing.
El
fuerte de Nalbandian y de Moyá, es cómo esperan la pelota, cómo la
siguen hasta el último instante, en vez de "prepararse" enseguida
como lo recetan la mayoría de los entrenadores.
El "prepararse" hace que uno haga imágenes mentales del futuro, y la
atención va hacia esas imágenes mentales, y uno sale de tiempo presente y de
observar solamente la pelota, sin dispersarse en otras cosas.
Eso
es, toda la atención debería estar dirigida a observar la pelota, a
"sentirla", y el resto, uno lo ve, uno lo siente, sin pensarlo, en la
periferia. Así es como operan los mejores jugadores en sus mejores momentos.
Esta capacidad de las personas de intuir ha sido aniquilada por la enseñanza
"uno debe pensar en todo momento". Y el pensar inhibe el
"sentir".
Las imágenes mentales atrapan la atención libre, por eso es que
"pensar" es tan destructivo en el tenis.
Así, sin pensar, uno juega con el instinto, decidiendo a último momento donde
va la pelota, con intención. Uno sabe para donde quiere enviarla, últimamente
relacionando ese destino de la bola con la finalización del golpe. Es una cosa
delicadísima, que casi no se entiende. Por eso los jugadores, de vez en cuando,
pierden su juego, y están confusos del porqué les ocurre ello.
En mi observación, más del 80% de los errores de cualquier jugador en el US
Open, hasta el mejor de ellos o ellas, fueron de timing demasiado apurado.
El problema en detectar esto es que al comenzar el golpe demasiado pronto, el
jugador percibe como si le estuviera pegando tarde a la bola, porque tuvo que
desacelerar en la mitad del golpe para esperar la pelota que aun no llegó y al
intentar acelerar de nuevo, siente como si estuviera atrasado, cuando la
realidad es que empezó demasiado temprano. Y generalmente intenta compensar
apurándose más.
¡Aunque parezca increíble, esperando más y acostumbrándose a esto, uno
siente como si hubiera más tiempo!
Esto
es lo que aquellos que lo consiguen llaman "La Zona".
Fíjense cuando miran un gran torneo y observen esto.
Generalmente, cuando un jugador se adelanta, su golpe se debilita, o pierde
control de la bola.
A Sampras, aconsejado tiempo atrás a prepararse más pronto para compensar el
estar volviéndose "más viejo y más lento" le estuvo pasando esto
continuamente desde fines de 1999. Así se acostumbró a "prepararse"
antes.
Pero en escasos partidos y en la final del US Open 2002 logró enfocarse.
Aquí, contra Agassi, contra quien siempre juega de maravilla, estaba más
tranquilo que nunca. No se "preparaba" por anticipado.
Pete estuvo grande al levantar varios breaks points, y al quebrar a Agassi, y lo
dijo después: "...estuve en la zona en varios momentos, creo que merecí
la victoria..."
Puso tiros decisivos, sin pensar, esperó y soltó el golpe. Estuvo
viendo en esos momentos la pelota increíblemente, sin interferencia de la
mente.
No
fue la suerte de un momento, sino estar, por varios momentos, algunos
prolongados, "en La Zona", pues fueron puntos consecutivos.
Profesores, entrenadores iberoamericanos, estudien esto. Así conseguirán que
sus pupilos jueguen bien todos los días, y que cometan menos errores en cada
partido.
Para la Copa Davis en pista rápida es fundamental este concepto. Ahí es donde
uno, por error conceptual, cree que debe compensar, apurándose aún más.
Si un jugador se apura innecesariamente, creyendo que al "prepararse", ayuda el golpe, ocurre lo contrario, impidiendo el ajuste instintivo, ínfimo pero perfecto a último momento, dependiendo de la calidad del bote de la bola.
Como la tendencia a mayor velocidad es
reaccionar más rápido, allí es donde uno debe esmerarse "en
esperar".
A esto lo llamo "encontrar la pelota", como si uno intentara
agarrarla, o "tocarla" antes de pegarle con todas las ganas.
Aquellos que nunca han experimentado esto, a
veces tienen pánico de tanto esperar, pero en pocos momentos de práctica
consiguen pegarle increíblemente bien y meterla donde quieren.
Observen también que, cuando un jugador está en la zona, no pega las derechas
y reveses de topspin en el centro de las cuerdas, sino más abajo.
Eso me indicaba, en los principios de
partidos que comentaba por TV en ESPN, si el jugador estaría, en general, en un
buen día o no.
Muy afectuosamente,
Oscar Wegner,
Tenis Iberoamericano
www.tenisiberoamericano.com.ar
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