Mi revés a dos manos
Jimmy CONNORS
Este artículo fue escrito por el gran campeón en 1978

El
revés de dos
manos ha sido siempre un tiro muy natural para mí. Comencé a pegar de esa
manera desde que mi madre y mi abuela me enseñaron a jugar al tenis cuando era
chico y no tenía la suficiente fuerza para pegarlo con una sola mano.
Actualmente, por supuesto, puedo hacerlo tanto con una mano como con las dos,
pero de esta última manera me siento mucho más confiado.
Este golpe es tan natural para mí que ni siquiera necesito pensar en él en ningún momento. Pero si tú recién te inicias en el tenis o si comienzas a cambiar tu manera de jugar para pegar con dos manos, entiendo que estoy en condiciones de darle unas cuantas indicaciones para que pueda pegar también con naturalidad. (Yo no le voy a dar a conocer todos mis secretos, por supuesto; no quiero que algún muchacho como Bjorn Borg o Guillermo Vilas encuentren el modo de-. ganarme jugándome al revés).
Si usted realmente pretende pegar con dos manos desde ambos costados deberá encontrarse en un muy buen estado físico para poder alcanzar la pelota. Jugando con las dos manos tendrá menor alcance, lo que significa que deberá llegar antes a la pelota. Utilice pasos cortos y rápidos para lograr inmediatamente la posición buscada y tener el tiempo suficiente para pegar.
Yo no solamente trato de llegar a la pelota lo más
rápido que puedo sino que le pego apenas bota y cuando alcanza su altura
máxima. De esta manera, mi oponente tiene menos tiempo de reaccionar y
prepararse para la devolución. Pegarle a la pelota cuando sube y está en el
tope significa que debo llegar a ella rápidamente Es algo que se adquiere luego
de una práctica constante. Si usted le puede pegar a la pelota cuando sube es
lo mejor. Si no lo logra, conténtese con estar ubicado convenientemente de modo
de tener el suficiente tiempo para pegarle a la altura de la cintura y aun un
poco más arriba.
Mientras corre hacia la pelota deberá cambiar el
grip y llevar la raqueta hacia atrás. Mi preferencia es pegar con dos manos
utilizando una empuñadura eastern
(este)de revés con la mano izquierda y una
eastern de derecha con la mano derecha. (Yo soy zurdo, de modo que deberá
invertir las posiciones si es diestro.) El cambio por una empuñadura correcta me
ayuda a llevar la raqueta por sobre la pelota en el momento de pegar y así
imprimir un topspin natural al tiro. Por supuesto, hay ocasiones en las cuales
no hay tiempo de cambiar la empuñadura y me veo obligado a utilizar un grip de
derecha con mi mano izquierda.
En el momento en que se encuentre listo para pegarle
a la pelota,
la raqueta deberá estar atrás y la parte superior de su
cuerpo doblada, de modo que el hombro que está adelantado se halle apuntando a
la pelota. Cuanto mayor sea ese giro mayor potencia logrará en el swing.
Siempre llevo la
raqueta bien atrás es más simple y más rápido que el swing curvado o con efecto
que utilizaban
Bjorn
Borg o
Guillermo
Vilas. Mi swing hacia delante es también relativamente
recto, lo que me ayuda a que mis tiros sean bien variados.
Le puedo pegar a
la bola para que salga un poco más alta y jugar profundo o plana para un passing
en la que se mantenga baja. Los jugadores que utilizan un swing curvado o con
efecto tienden a pegar todos sus tiros altos muy por encima de la red.
Harold Solom fue un buen ejemplo de jugador que utilizó las dos manos y aplicó una mínima variedad a sus tiros.
Las dos manos brindan mayor potencia. Y le le pego a la
bola como si tuviera un bate de béisbol, mas
no me sirve para mejorar mi béisbol. Las dos manos brindan al jugador un mayor
control porque la bola se mantiene en contacto con la raqueta por una
fracción de segundo más. Eso ayuda a disfrazar el tiro al tiempo que complica al
rival que tiene dificultad en adivinar hacia dónde irá la bola.
Para mantener la bola en contacto con la raqueta
debe hacerse el golpe completo con una perfecta terminación.
Algunos tensitas
de club detienen el recorrido de la raqueta demasiado pronto, porque no tienen
un buen alcance con las dos manos. Lo más importante es realizar el movimiento
completo terminando el golpe con la cabeza de la raqueta alta, en el costado
opuesto de su cuerpo.
A lo largo del
tiro por supuesto, deberá vigilar la bola para evitar cualquier imprevisto. El
hecho de pegar con las dos manos es tan instintivo para mí que podría hacerlo
sin siquiera mirar la bola. Sin embargo aconsejo que se la observe atentamente a
lo largo de todo el recorrido. Trate de pegarle cuando se encuentre bien
adelante y así podrá observarla por un espacio más prolongado de tiempo. Si pega
tarde la bola se acerca demasiado, no la verá con comodidad y seguramente
ejecutará un tiro muy pobre.
Sigue mis
consejos y seguro que las dos manos trabajarán para ti tan bien como lo hicieron
para Borg, Solomon, Dibbs, Evert y yo. No hay duda que los golpes a dos manos es
el método del futuro. Cada vez vemos más profesionales y jugadores de club que
los usan.
Para pegar un tiro sólido con dos manos se necesita ser rápido para alcanzar la bola. Esto se debe a que uno tiene un alcance menor que si pega a una mano. De modo que hay que estar más cerca de la bola. Como resultado, apenas veo que una pelota se me acerca a mi revés corro con pasos rápidos y cortos para ubicarme correctamente.
Al adelantarme llevo la raqueta atrás de manera de estar perfectamente perfilado en el momento de comenzar el swing. Luego salgo con el pie adelantado hacia la bola girando mi cuerpo como un resorte,, concentrado absolutamente en la bola que se me acerca y con mis ojos a lo largo del golpe fijos en la pelota.
Mientras se acerca flexiono las rodillas para buscar la bola que botará en forma baja. Mi raqueta debe estar paralela al suelo y permanece de esta manera a lo largo del contacto con la bola. La combinación entre la rotación d hombros y la transferencia del peso hacen que la cabeza de la raqueta se mueva más rápida a medida que se acerca al punto de contacto, manteniendo mis brazos derechos y las muñecas firmes para evitar un muñecazo.
Siempre trato de pegarle a la bola por delante de la rodilla que tengo adelantada y recién realizo la terminación del golpe, siguiendo la cabeza de la raqueta el recorrido de la bola lo máximo posible, lo que me asegura haberle pegado correctamente.
Finalmente mi raqueta termina bien alta en el sector opuesto de mi cuerpo, de modo que aún estoy observando la bola por encima de mi hombro.
Artículos Entrevistas Nutrición Links Salud Técnica Torneos ¡Bola!