Australia ratificó
el plus de Djokovic pero el nivel técnico no crece
Pasó la edición 2012 del Australian Open y el serbio
Novak Djokovic, número 1 en la ATP, retuvo el titulo al derrotar en la
final a Rafael Nadal, por 5-7 6-4 6-2 6-7(5) 7-5, en 5 horas y 53 minutos
de juego y suspenso.
Realmente fue un partido con una gran entrega de ambos
jugadores, pero el nivel técnico demostrado sigue siendo el mismo. El
tenis no crece, solo se premia el aguante, el buen estado físico, la
fuerza, las corridas y un bajo nivel en la resolución de las jugadas. Solo
se advierte en los momentos de lucidez, que Djokovic, tiene un plus de
velocidad sobre el juego, defensivo y contragolpeador de Rafa Nadal.
Igualmente balear se las compone para rechazar (llámese devolver), cuanta
pelota tiene chance de alcanzar. Por estos motivos, el partido tuvo
emoción e igualdad en las acciones. los dos se conocen bien, saben los
puntos flojos que calza cada uno. Se neutralizan, pasan por momentos de
cansancio, pero se vuelven a reciclar, recuperan o cambian el aire y otra
vez aparecen las corridas y los salvatajes épicos.
Con el match 2 sets a 1, a favor de Novak, el serbio tuvo
la oportunidad de cerrar la final al estar 4-3 y 0-40 sacando Nadal. Mas
el manacorí se recuperó y llevó el set al tie-break, donde
nuevamente Djokovic estuvo 5-2 adelante y no aprovechó. Ahogado, el
belgradense cayó en ese set por 7-6(7-5).
En el quinto set, con Nadal 4-2 arriba en el marcador, este
tuvo su oportunidad, llegó con su saque a 30-15 y dispuso de una bola
servida sobre su revés a mitad de cancha, que lamentablemente para él, no
aprovechó al tirar afuera de los limites de la paralela. Luego con 4-3, el
serbio sacó e igualó en 4.
Luego siguieron mostrando las pocas respuestas físicas que le quedaban,
pero en un final algo mas firme, jugándose un poco más, Novak Djokovic,
resultó el ganador.
Ahora nuevamente se dice y dirá que uno tuvo mente superior
sobre el otro. Creemos sin embargo, lo contrario. Djokovic encontró en su
juego, ese plus de velocidad, que por séptima vez consecutiva, impuso
sobre Rafa. Lo que nos lleva a afirmar que en casi todas las ocasiones que
se enfrentaron, incluida esta última, Novak siempre fue algo más incisivo,
buscó un poco más, y encontró su recompensa.
No creemos para nada, en cuanto, de puro tenis hablemos,
que el juego pase por un gran momento. Casi todos los tenistas hacen lo
mismo en cuanto a encarar las jugadas. Solo que hay tres jugadores muy
arriba del resto. Luego siguen, buenos jugadores, que lo hacen bien pero
de a ratos, sin mantener continuidad en lo que intentan. Siguen sin
atreverse, a pesar de que presionan bastante, a subir y volear. La mayoría
de los efectos que se utilizan son para tirar la bola hacia arriba. Hay
muy pocos que utilizan el slice para bajar la pelota, y en la
ignorancia generalizada que existe en muchos jugadores y público, hasta se
festejan las fallas del rival.
También debemos recalcar, y ya parece una letanía, lo que
venimos alertando desde hace varios años: la nivelación hacia abajo del
juego. Con las superficies lentas, llamadas oficialmente duras o
“rápidas”, y las pelotas súper lentas con las que juegan estos muchachos,
se pueden llegar a batir varios records de permanencia en cancha y en la
pantalla del televisor, se sigue corriendo mucho, se juega poco, y pura
emoción y suspenso por el resultado.
Mas allá de la defensas corporativas que existen, podemos
agregar, que el nivel de error en los fallos por parte de los árbitros en
este torneo fue bastante malo. Y la única solución es por la vía
oftalmológica, y también por la técnico-práctica. No creemos en absoluto
que sean malas personas, pero si que adolecen de reservas espirituales,
que en muchas oportunidades les juegan en contra, por eso los invito a
prepararse mejor.
Tampoco estamos de acuerdo en que los premios sean iguales
para los dos torneos, femenino y masculino. La entrega de nivel y
espectáculo en estos momentos, solo esta a cargo de los jugadores de la
ATP, y en lo que respecta a la WTA no merecen semejante igualdad.