Alimentación para mayores

 

Alimentación para mayores

 

 

El hacernos mayores, el peinar canas, no tiene porque ser necesariamente una condena, una cruz que tengamos que llevar como un castigo. A nuestro alcance tenemos alimentos que nos pueden ayudar a retrasar o a vivir saludablemente el proceso de envejecimiento de las células.

Las proteínas forman parte de la estructura de todos los tejidos y tienen una actividad fundamental en todo el organismo. Hablamos desde el funcionamiento del cerebro hasta la formación de las defensas.

Un pobre suministro de proteínas en la alimentación diaria es una de las causas más importantes de enfermedad, envejecimiento y deterioro del organismo.

 

 

Aminoácidos

Los aminoácidos son compuestos de carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno. Es a través de la alimentación como podemos aportar la cantidad necesaria de proteínas que necesita nuestro cuerpo.

Las que se ingieren se rompen, mediante el proceso digestivo, en aminoácidos. Sólo así pasan a la sangre y llegan a todas las células.

 

Una función especial

A cada aminoácido le corresponde una función especial. Por ejemplo, la glutamina juega un papel destacado en el plasma y en el músculo esquelético. Tiene una acción desintoxicante en el hígado, interviene en la función renal y actúa en la bioquímica cerebral. Puede producir azúcar en el cerebro en caso de necesidad. Actúa en los procesos intelectivos tanto de la atención como de la memoria.

 

Levaduras

Hay una elevada concentración de ácido glutámico en alimentos como las levaduras, leche, polen.

Cantidad

Internacionalmente se aconseja un mínimo de 0,7 gramos de proteína por kilo de peso corporal. Podemos valorar como una dieta correcta la que tenga un gramo por kilo de peso corporal.

 

 

En las comidas

 

El aporte de proteínas debe fraccionarse en las diversas comidas diarias. El exceso de proteínas se transforma en grasas. El nitrógeno sobrante se debe eliminar a través del riñón en forma de urea y ácido úrico.

 

Una persona de 60 kilos debería consumir por tanto 60 gramos de proteínas.

Los minerales

En el organismo humano, con el paso del tiempo, las grandes reservas de minerales que se hicieron en la época de crecimiento van disminuyendo.

La alimentación tiene la misión de reponer y llenar los depósitos de nuestro organismo para que todas las reacciones vitales se den en idóneas condiciones y a la velocidad adecuada.

Comidas diarias

Buenas dosis de hierro, zinc y selenio deben estar presentes en las comidas diarias. El yodo es imprescindible para mantener el equilibrio hormonal. Un mineral a destacar es el cromo, necesario para el metabolismo de la glucosa.

Nivel correcto

Recuperar un nivel correcto de cromo facilita la formación por parte del organismo de lo que podríamos definir como "factor de tolerancia a la glucosa". Previene y equilibra la diabetes y nos mejora la respuesta orgánica a las dietas de adelgazamiento que iniciamos..

Hay alimentos especialmente ricos en cromo y en la mayoría de los oligoelementos. Hablamos del ginseng, la espirulina y la levadura. Son suplementos ideales que podemos facilitar a nuestro cuerpo.

 

 

El agua

El consumo de agua es muy necesario en los años de madurez y al llegar la vejez. Es también necesario el consumo de proteínas. Aunque no se tenga apetito, para facilitar este consumo es conveniente la ingestión a lo largo del día de pequeñas cantidades de carnes, jamón, pescados, queso, levaduras, etcétera, que nos garanticen esas proteínas que necesitamos.

 

Alimentos habituales

El cromo lo podemos encontrar en productos habituales de nuestra dieta como los mariscos, cereales integrales, quesos, carnes, dátiles, frutos secos, patatas y té. El cromo se pierde con el refinado de los cereales y del azúcar.

 

Las vísceras

En todas las edades y especialmente en la madurez, es necesario controlar el consumo de alimentos ricos en colesterol como vísceras, huevos, embutidos, grasas de origen animal y todos aquellos productos elaborados con estas materias. Hablamos, por ejemplo, de bollerías o galletas

Glucosa

Una dieta equilibrada que no abuse de las grasas ni de los hidratos de carbono es un importante seguro para evitar subidas de glucosa, un riesgo importante que nos amenaza a medida que aumentan los años de vida.

 

 

Intolerancia a la glucosa

La intolerancia a la glucosa que ya pudo comenzar en los años previos a la menopausia se agudiza en muchas mujeres de edad. La mayor incidencia de la diabetes es importante en las sociedades desarrolladas. 

La mejor prevención contra esta enfermedad se encuentra en la dieta y en el control de peso.

 

Aceites vegetales

Los aceites vegetales, en especial el de oliva, son necesarios y aconsejables como alimentos que evitan la deshidratación de la piel y mantienen la juventud de los tejidos además de controlar el colesterol.

Las verduras

Las verduras son uno de los alimentos más nutritivos y de buen precio que la naturaleza pone a nuestro servicio. Son muy ricas en vitaminas, fibra, minerales y sustancias anticancerígenas. Suponen además un bajo aporte de calorías.

Crudas

Las verduras se pueden tomar de muy diversas maneras, incluso crudas. En el caso, por ejemplo, de la col o la coliflor, desaparece el problema de los gases si las consumimos sin elaborar.

Congelación

Una de las ventajas de las verduras es que podemos tomarlas congeladas sin que pierdan su valor nutritivo. Recogiéndolas y congelándolas inmediatamente, como deben hacer las industrias, conservan las vitaminas mejor incluso que en el caso de la verdura fresca.

 

 

Una ventaja

La razón de la ventaja de las verduras congeladas es el largo tiempo que transcurre, en el caso de las verduras frescas, desde su recogida, embalaje y transporte hasta los puntos de venta, al momento del consumo.

En el proceso de congelación tampoco se dañan los minerales .

 

 


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