David Ferrer, se mostró contento pese a la derrota
ante Federer en el final de la Copa Masters y definió a su rival como "el
mejor tenista de la historia".
Felicitando al suizo Roger Federer por la merecida
victoria en la gran final, David Ferrer no quiso perder la ocasión de
agradecer "el apoyo de los aficionados durante esta semana", sin olvidarse de
la ATP, la organización y, sobre todo, sus padres y su novia, que se
desplazaron hasta la ciudad china para presenciar la gran semana de la carrera
profesional del alicantino.
Por último, y para despedirse, el tenista de Jávea
se marchó deseando que esta no fuera la última ocasión en la que pudiera estar
presente en el prestigioso torneo. "Espero que quizás podamos vernos el año
que viene", deseó un humilde, pero satisfecho, David Ferrer.
"Nadal me dijo que lo tenía jodido. Me dijo: 'está
jugando bien el tipo'", recordó Ferrer, que reveló que aunque el de Manacor no
le dio consejos, "me deseó toda la suerte del mundo y me comentó que Federer
estaba jugando bien, que no hace falta que me lo diga, ya vi el partido" de
ayer entre ambos.
"Tampoco hablamos mucho, bromeamos y ya está",
añadió.
Ferrer reconoció que "Federer me ha fulminado,
realmente me ha pasado por encima totalmente, con el saque, con la derecha y
con el revés".
Luego dijo que Federer, Djokovic y Nadal porque
"están a otro nivel", aseguró que el suizo "es diferente" porque "puede
hacerlo todo", ya que "sirve muy bien, tiene una derecha y un revés muy
buenos, y no tiene punto débil, es el número uno, el mejor de la historia".
Ferrer dijo que luchar, que "es lo mínimo que se
puede hacer", aseguró, pero el suizo "aún así ha sido muy superior".
"Qué podía haberle hecho, un 7-5, un 6-4 igual en
algún set, pero de ahí a poder hacerle daño he estado muy lejos", admitió el
español.
"Federer me ha jugado muy bien a la contra y no veía
hueco, he intentado hacerlo lo mejor posible, pero no había forma", dijo.
Encajar un resultado así, después de un torneo
espléndido en el que había ganado los cuatro partidos jugados hasta hoy, "es
una sensación difícil de llevar, pero me ha pasado ya tantas veces con Federer
que ya no me venía de nuevo", señaló.
"Después de ocho veces pues te resignas, y sigues
intentándolo para ver si él en algún momento duda y por ahí puedes morderle,
pero en una final así, en la que él cada vez iba a más, es complicado", dijo.
Ferrer reconoció también que ante el número uno del
mundo su actitud en la pista no fue como durante el resto del torneo de
maestros.
"He salido motivado, quizá un poco despistado con
todo lo que me rodeaba. No conformista, pero tampoco con la misma garra de
otros días, así que como él tampoco me ha dejado el meterme en el partido, ha
sido todo muy complicado", insistió.
Con todo, se mostró "muy feliz" por sus resultados
de esta semana en Shanghai, que le permiten avanzar un puesto en el ranking
mundial de la ATP y cerrar la temporada como número 5 del mundo.
"Caramba, ya firmaba yo otro año más
así", comentó. "Ha sido algo muy bueno, mi mejor ranking, mis mejores
resultados, y ahora hay que disfrutarlo y aprovechar este momento, y seguir
trabajando, para poder estar aquí y tener un buen año de cara al año que
viene".