EL
APPROACH o TIRO DE APROXIMACIÓN
Cambios en el modelo clásico iberoamericano
Eduardo A. Poza

Muchas
veces los profesores y cronistas de tenis nos vemos en la necesidad de insistirles a
nuestros alumnos, jugadores y público de la importancia de atacar en cuanta circunstancia se
presente en un match de tenis.
Hasta
principios de los ‘90 los jugadores de tierra, españoles y sudamericanos del
circuito profesional, no utilizaban con frecuencia su juego de ataque hacia la
red. Seguían como en los años setenta siendo jugadores de fondo que atinaban sólo
a contraatacar, situados lejos de la
línea de base. Solo se acercaban a la red en
circunstancias fortuitas o ante bolas muy fáciles de resolver.
Pero a partir de 1997 el modelo clásico de jugador de base comienza a cambiar y entrada la primera década del Siglo 21, la consagración de Juan Del Potro, lejos del modelo tradicional arcilloso revolucionó el circuito, culminando el argentino con la conquista del US Open en 2009 frente al número uno del mundo Roger Federer. A tal punto que al tandilense ya le están copiando su forma de empuñar, más clásica y sus envíos, veloces semiplanos y sin tanto topspin.

A
fines del siglo pasado figuras trascendentes en el tenis iberoamericano como Gustavo Kuerten (Roland Garros
19997-2000-2001), Carlos Moyá (Roland Garros 1998), Marcelo Ríos
(Miami 19998), Juan Ferrero (Roland Garros 2003), y luego Rafael Nadal (Roland Garros
2005-2006-2007-2008) lideraron el cambio hacia un juego más ofensivo sin poderse
considerarse ellos jugadores "de ataque". Los
cinco fueron número
uno del mundo disputándole a Pete Sampras, el rey del juego de ataque, el
preciado máximo escalón del tenis profesional, y luego el zurdo español a Roger Federer, el máximo exponente de la ofensiva del
nuevo milenio.
Precisamente Nadal se mostró inexpugnable ante Federer cada vez que Roland Garros les encontró en una final. Aunque el balear con exageradas empuñaduras y juego corto permite que también se le ataque precisamente con buenos tiros de aproximación en canchas duras, como lo han demostrado contendientes que le han vencido claramente como James Blake, David Nalbandian, y los mencionados Juan Del Potro y Roger Federer.
Kuerten,
Ríos, Moyá, Ferrero, han sido grandes maestros a la hora de ejecutar el tiro de
aproximación y además mostraron la virtud del gran "toque" y manejo para cerrar las
jugadas.
A ellos, y ya en el nuevo siglo, se le sumaron una nueva camada de jóvenes jugadores, que podríamos llamar la Generación del 2000, tras con Gastón Gaudio Gaudio, Fernando González y David Nalbandian. Ellos demostraron ser algo más ofensivos y audaces que sus predecesores compatriotas, y en especial el cordobés, por su rapidez en la ejecución del approach y su gran visión para crear ángulos.
El tenis actual es un tenis mucho más especulativo que el de antaño, jugado a mayor velocidad gracias a la tecnología aeroespacial de las nuevas raquetas. Y la ofensiva debe revalorizarse pues hace la diferencia, aunque sea difícil de implementarla. Se debe aprender la técnica ideal. Sin embargo, si observamos dónde se paran hoy los tenistas y dónde lo hacían en los ochentas, la mayoría de los jugadores "top' juega cerca de la línea de base y buscan terminar el punto lo más rápido posible.
A los iberoamericanos, criados en la arcilla, les cuesta más atacar pues no se han formado debidamente en el juego ofensivo, teniendo déficits en el servicio y en la volea.
Sin embargo, los resultados de los últimos años, con Rafael Nadal triunfando en Wimbledon en 2008, en el Abierto de Australia en 2009, Roger Federer ganando en Roland Garros y Juan Del Potro conquistando el US Open en 2009 marcan el fin de los especialistas. Para ganar un grande hay que ser un jugador completo y el approach es fundamental para el juego agresivo y dominante.

El approach, tiro de aproximación hacia la red, es el golpe cuyo objetivo es acercarse a la red.
o
Se ejecuta cuando el jugador se halla entre la línea de servicio y la de base.
o
Es
la secuencia previa y fundamental para definir el punto cerca de la red. El momento de emplearlo es ante una pelota que nos quede más
cerca de la línea de saque que de la de fondo. Las pelotas del rival,
flotantes o carentes de profundidad deben ser capitalizadas, si queremos
terminar el punto victoriosos.
o
Cuando
advertimos que la bola será corta debemos comenzar a correr hacia adelante como
si fuésemos a pegar un golpe convencional, pero como no pretenderemos pegarle a
la bola para ver qué pasa, no es necesario un armado
completo, sino práctico sin ser ampuloso. La precisión, decisión y
seguridad son más importantes que la potencia.
o
El
objetivo es enviar una bola al lado que le sea más incómodo en ese momento al
rival, creando una situación que nos permitirá ganar el punto con una volea
cuando estemos en la red. Este tiro raramente será ganador pero deberá tener
la suficiente solidez y velocidad para que nuestro oponente no lo devuelva fácilmente.
o
Lo
más importante es aplicar una máxima en el tenis: Asegurarnos que hemos girado
lateralmente al vuelo de la bola en tanto se acerca, detenernos un instante y de
ese modo tirarle el peso de nuestro cuerpo a la pelota, con un movimiento suave
y controlado.
o
No
debemos olvidar que hay mucha presión cuando se intenta llegar a la red y por
ello no es el momento para experimentar tiros que nos resulten difíciles.
Debemos usar el mejor golpe que tenemos, ya que no intentamos ganar el punto
sino seguir hacia la red.
o
Es
muy importante observar la ubicación del rival.
Si nuestro adversario está detrás de la línea de base debemos enviar
una bola profunda al punto más incómodo de nuestro adversario para que la
respuesta de éste nos permita volear cómodamente y obtener el punto.
Como
solemos decir en nuestras clases: "Geometría Pura'.
Si
juegas en arcilla y además de estos consejos observas a los grandes tenistas que
han cambiado el modelo clásico iberoamericano, podrás poner en práctica este
magnífico recurso para ganar partidos.
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